lunes, febrero 13, 2006

¿Y Nuestra Vocación?


Y nuestra vocación, ¿quién nos la muestra?

Tal vez este escrito se convierta en herejía, pero es lo que siento acerca de una búsqueda en la que parecemos estar como región y la respuesta ha estado siempre en nuestras narices.

Pues siento a veces que Colombia sigue buscando su identidad y no ha podido encontrarla. No tengo ni números, ni estadísticas para probarlo, pero tengo un sentimiento de que aunque las entidades organizadas del estado creen tener sus nortes muy claros, los colombianos no tenemos ni idea cual es nuestro lineamiento estratégico como país. Después de la caída del precio del café y la recesión del 99, ya los colombianos no parecemos saber cual es nuestro norte como nación. Que si la agricultura, que si la manufactura, que si las manualidades, que pongámosle valor agregado a Tales y a Pascuales… y buscamos nuestra identidad por todas partes, en China, en Estados Unidos, en Europa (yo lo hago todo el tiempo) pero no nos damos cuenta de un valor agregado que tenemos porque parte de una realidad que nos duele y que en general no nos gusta aceptar.

La guerra nos ha vuelto unos berracos para metabolizar el caos y para manejar los mares de emociones por los que nadamos constantemente los colombianos que hemos vivido y todavía vivimos aquí. Los que vemos la vida con un poco de esoterismo no vemos como casualidad la ubicación geográfica de Colombia, pues si vemos a América como un cuerpo humano, Colombia y Venezuela están en todo el plexo solar de nuestro continente, el punto energético donde se manifiestan las emociones (en este ejemplo, Brasil representaría el centro de la energía sexual, México el corazón y Estados Unidos la cabeza y la razón). Así que por geografía y por historia, estamos destinados a que nuestro entorno nos obligue a vivir en un eterno presente, pero de manera violenta y no por decisión propia.