jueves, julio 21, 2005

Las Madres Sustitutas


Pensando sobre qué escribir esta semana, estuve reflexionando sobre un tema que surgió la noche del lunes en compañía de unos parquesinos y de un roncito viejo de Caldas. Por esas conversaciones juguetonas que cambian de rumbo a cada rato, llegamos al tema de las madres sustitutas, un concepto que aunque bastante comentado en los países mas desarrollados, aquí en Colombia es poco conocido.

Para crear contexto, una madre sustituta, entre otras definiciones, es una mujer que dona su útero para llevar el bebé de otra pareja durante los nueve meses que dura el proceso de gestación. Hay dos tipos de madre sustituta: Tradicional y Gestacional. La tradicional consiste en que la sustituta dona el óvulo y el útero y el padre final dona la esperma. La gestacional consiste en que la sustituta solo dona el útero y se le implanta un embrión engendrado por los padres finales in Vitro. Así pues, en la primera la madre sustituta es también la madre genética del bebé, mientras que en la segunda es solo el "horno" que lo gesta.

Se ha creado gran controversia alrededor del tema, pues sus opositores ven este proceso como la comercialización del embarazo y la profanación de un acto sagrado. Sus defensores en cambio, ven en este proceso una oportunidad de darle la posibilidad de una familia genéticamente emparentada a parejas estériles.

A su vez los opositores demonizan a las mujeres que se ofrecen para este proceso, tildándolas de frías y de apegadas al dinero pues tienen la noción de que tener un ingreso adicional es su único incentivo para hacerlo. En un estudio llevado a cabo durante un período de 3 años con aplicantes a madres sustitutas, se encontró que la remuneración no era una de las altas prioridades para estas mujeres (www.surrogacy.com/psychres/article/motivat.html). Esto muestra que mucha de la crítica esta basada en suposiciones y juicios no siempre bien informados.

Yo tuve mi época de escepticismo extremo con los desarrollos tecnológicos basados en procesos biológicos, es mas, todavía tengo mis reservas, no con las tecnologías en sí, sino con los usos que se inventa la industria para subir el valor accionario de las empresas de biotecnología. Claro que en este caso al mirar la intención llego a una conclusión muy simple: A cada quien con su cuerpo, a cada quien con su vida. El propósito final de este proceso es proveer una familia con la felicidad inmensa de tener un hogar, de tener un hijo que se parezca a los padres, que comparta su historia genética y quien es uno, quien soy yo para juzgar ese deseo.

Y al final del día prefiero que el bebé se geste por una madre sustituta y no por el útero artificial que se inventaron los japoneses como leí hace poco en un artículo de Jeremy Rifkin al respecto (www.aabioetica.org/cie3.htm). Ese ya es un tema álgido y de matices profundos, pues ¿acaso hemos llegado a tal grado de disociación que creemos que gestar un hijo es materia de mecánica?

Catalina Hoyos R. Blogger ensinergia

1 Comments:

At 2:49 p. m., Blogger Parquesoft Pereira said...

Nunca podremos suplantar la naturaleza y todo aquello que pretenda hacerlo tendera a alterar el su orden natural. Nuestra mente aun no calcula el infinito número de probabilidades que de hecho la naturaleza en su caos hace.

 

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